¿Es seguro guardar una foto del DNI en el móvil?

El riesgo casi nunca es la copia. Es la galería en la que vive.

Respuesta corta

Guardar una copia suele ser razonable: necesitas el número de documento para un formulario, una reserva o un trámite. Tenerla suelta en la galería no lo es, porque la galería se sincroniza con la nube, muestra vistas previas y la puede leer cualquier app a la que hayas dado acceso a las fotos. Guarda el original en almacenamiento cifrado dentro del dispositivo y ten aparte una copia censurada para lo que realmente envíes.
  • El problema es la galería, no la copia. Se sincroniza, se previsualiza, vuelve con la copia de seguridad y la lee cualquier app con acceso a fotos.
  • El cifrado en reposo es lo que convierte un móvil perdido, robado o revendido en un susto sin consecuencias.
  • Ten dos versiones: el original bajo llave y una copia censurada y con marca de agua para enviar.

Seguro que la tienes. Una foto de la página de datos del pasaporte, hecha antes de un viaje. Un escaneo del DNI de la última vez que lo pidió una agencia. Una imagen del carnet de conducir que hiciste en un mostrador de alquiler de coches hace dos años y en la que no has vuelto a pensar.

Guardar una copia no es el error. Es realmente útil: necesitas el número de documento para un formulario de visado, una reserva o un parte al seguro. El error casi siempre es dónde está guardada, y para la mayoría de la gente eso significa la galería del móvil.

Qué sale mal en la galería

Nada de lo que sigue es un ataque. Es la galería funcionando exactamente como está diseñada, y por eso mismo el escaneo de un documento no pinta nada ahí.

  • Se sincroniza. Fotos de iCloud y Google Fotos vienen activados de fábrica en casi todos los móviles. En cuanto la imagen entra en la galería, entra también en una cuenta alojada en un servidor, con su propia contraseña, su propio proceso de recuperación y su propio historial de brechas. Ahora tienes dos copias que proteger en lugar de una.
  • La lee cualquier app con acceso a fotos. El acceso completo a la fototeca se sigue concediendo a la ligera a apps de mensajería, de edición o de compras. Una app que puede leer tu galería también puede pasarle reconocimiento de texto, y eso convierte «una foto del DNI» en «un número de documento, una fecha de nacimiento y una zona de lectura mecánica» sin que nadie llegue a mirar nada.
  • Aparece donde tú no la pusiste. Recientes. El selector al compartir. Los «Recuerdos» y los resúmenes del año. La tira de miniaturas que pasa por delante cuando le dejas el móvil a alguien para enseñarle otra foto.
  • Vuelve. Borrar una foto la manda a «Eliminados recientemente» unos 30 días. Y un móvil restaurado desde una copia de seguridad restaura la fototeca entera, incluido el escaneo que borraste hace dos años y del que ya no te acordabas.

El efecto acumulado es que un solo toque en la cámara crea un archivo difícil de rastrear del todo y más difícil todavía de borrar del todo. Es justo lo contrario de lo que quieres para tu documento más sensible.

Qué significa «bien guardado»

Tres propiedades, y las tres importan:

  1. Cifrado en reposo, con una clave que tengas tú. No una clave que el sistema operativo entregue a cualquier app que la pida, sino una que solo liberen tu PIN, tu contraseña o tu biometría.
  2. Fuera de la fototeca general. Para que no se sincronice, no se previsualice, no salga en un selector y no la lean apps a las que diste acceso a las fotos por un motivo completamente distinto.
  3. Separado de la copia que compartes. La versión que envías nunca debería ser la versión que guardas.

Conviene ser claro con lo que esto te da y lo que no. El cifrado en reposo convierte un móvil perdido, robado, llevado a reparar o revendido en un susto sin consecuencias: quien acabe con el almacenamiento tendrá un archivo que no puede abrir. Lo que no hace es proteger un móvil desbloqueado en manos ajenas, ni evitar que envíes el archivo a quien no debes. Son problemas distintos, y para el segundo está la censura.

Ten dos versiones, no una

La versión que guardas y la que envías hacen trabajos distintos, así que deberían ser archivos distintos:

  • El original, bajo llave, para los pocos trámites que por ley tienen que ver el documento completo: la verificación antiblanqueo de un banco, el registro de viajeros de un hotel o un alta laboral obligatoria. En cuándo censurar el DNI no sirve de nada está la línea exacta.
  • Una copia censurada y con marca de agua, para todo lo demás, que es la mayoría de lo que te van a pedir. Tapa el número, la zona de lectura mecánica, la fecha de nacimiento y la firma; deja el nombre y la foto si quien la recibe tiene que cotejarlos. En cómo censurar un pasaporte o DNI está el detalle campo por campo.

Hacer la copia censurada por adelantado es la parte que la gente se salta, y es la que decide cómo acaba la petición. Nadie censura con cuidado un pasaporte en un mostrador con cola detrás: envía el original.

¿Y un gestor de contraseñas o una nota cifrada?

Cualquiera de esas opciones es mejor que la galería, y si ya guardas documentos en 1Password, Bitwarden o una nota cifrada vas por delante de casi todo el mundo. Hay dos peajes que conviene reconocer. El primero es que casi todas suben el archivo —cifrado de extremo a extremo en los casos buenos, pero sigue siendo una copia en el servidor de alguien, atada a una cuenta que puede bloquearse, requerirse judicialmente o filtrarse—. El segundo es que ninguna te ayuda con lo que de verdad tienes que hacer a continuación, que es producir una copia segura para enviar: acabas exportando el original a la galería para editarlo, y vuelves al punto de partida.

Cómo lo hace Anonymize my ID

La app está construida justo alrededor de este problema, y todo lo que sigue ocurre en el móvil, sin ningún servidor de por medio:

  • La cámara integrada hace la foto dentro de la app, así que la imagen no llega a entrar en tu galería.
  • La caja fuerte cifrada conserva lo que tú decidas conservar: las copias censuradas y los originales intactos que hay detrás. Los archivos se cifran con AES-256 con una clave derivada de tu PIN o contraseña mezclados con un secreto que guarda el hardware seguro del móvil, de modo que una copia de los archivos por sí sola no es atacable. También pueden abrirla Face ID, Touch ID o la biometría de Android, y la clave se descarta en cuanto la app pasa a segundo plano.
  • No se sincroniza nada, no se sube nada, nosotros no guardamos ninguna copia de seguridad, y puedes borrar un elemento suelto o toda la caja fuerte cuando quieras.
  • Está apagada hasta que tú la enciendas. Por defecto la app sigue sin guardar nada.

La contrapartida honesta es la misma que hace que merezca la pena: no hay recuperación. No se sube nada, así que no existe ninguna copia en ningún sitio desde la que restaurar. Si olvidas el PIN o la contraseña, los archivos quedan ilegibles, también para nosotros. Usa una contraseña en lugar de un PIN si prefieres algo que puedas anotar y guardar en un sitio seguro.

La otra respuesta válida: no guardar nada

Para mucha gente lo correcto es sencillamente no conservar copia. El pasaporte está en un cajón; lo fotografías cuando un formulario lo pide de verdad, lo censuras, lo envías y lo borras. Es la huella más pequeña posible y, si te lo piden poco, no te cuesta nada.

Guardar una copia tiene sentido cuando te lo piden lo bastante a menudo como para que volver a fotografiarlo cada vez sea una fricción que acabarás saltándote — que es justo cuando se envía el original sin censurar. Las dos respuestas son buenas. La que no lo es: dejar el escaneo suelto en la galería, indefinidamente.

Guardar una copia del DNI en el móvil de forma segura

  1. Decide si de verdad necesitas el original. La mayoría de las peticiones se resuelven con una copia censurada. Guarda el documento completo solo si te enfrentas a alguna comprobación que lo exija: la verificación de un banco, el registro de viajeros de un hotel o un alta laboral obligatoria.
  2. Captúralo sin pasar por la galería. Usa una app con cámara propia, para que la imagen vaya directa a la app y no a tu fototeca. Si ya tienes la foto en la galería, impórtala y borra el original — también de «Eliminados recientemente».
  3. Guárdalo cifrado y en el dispositivo. Coloca el archivo en un almacenamiento que cifre en reposo con una clave que solo liberen tu PIN, tu contraseña o la biometría, y que no se sincronice con ninguna cuenta en la nube.
  4. Haz la copia censurada ahora, no cuando te la pidan. Tapa el número de documento, la zona de lectura mecánica, la fecha de nacimiento y la firma, y añade una marca de agua con el nombre del destinatario. Guárdala junto al original para que enviarla sea un toque.
  5. Quita el acceso a la fototeca a las apps que no lo necesitan. En iOS y Android, revisa qué apps tienen acceso completo a la fototeca y bájalas a «fotos seleccionadas» o a ninguna. Es el cambio que elimina de golpe más lectores silenciosos.
  6. Revísalo una vez al año. Los DNI y los pasaportes caducan, y un escaneo antiguo es un riesgo sin ninguna ventaja. Borra la copia cuando renueves el documento, o cuando termine el viaje para el que la hiciste.

Preguntas frecuentes

¿Es ilegal guardar una foto de mi propio DNI?

No. Tienes derecho a conservar una copia de tu propio documento. El RGPD ni siquiera se aplica al tratamiento que haces en tu ámbito personal o doméstico (art. 2.2.c), así que las obligaciones de protección de datos recaen sobre las empresas que guardan una copia tuya, no sobre ti.

¿Es suficiente con Fotos de iCloud o Google Fotos?

Están bien defendidos, pero siguen siendo una cuenta, en un servidor, que sobrevive a tu móvil. La Protección de datos avanzada de Apple cifra Fotos de iCloud de extremo a extremo si la activas; Google Fotos no. En cualquier caso, lo prudente es no entregar el escaneo de un documento a un servicio de fotos de uso general.

¿Guardo el original o solo una copia censurada?

Las dos, separadas. La copia censurada y con marca de agua es la que envías a anfitriones, caseros, clientes y plataformas. El original solo hace falta para los pocos trámites que por ley necesitan el documento completo, y mientras tanto debe estar en almacenamiento cifrado.

¿Qué pasa con la copia guardada si pierdo el móvil?

Si estaba en la galería, está en manos de quien lo encuentre en cuanto se desbloquee el teléfono, y además está en tu cuenta en la nube. Si estaba en almacenamiento cifrado con un PIN o una contraseña, los archivos son ilegibles sin ese secreto — que es también la razón por la que no hay forma de recuperarlos si lo olvidas.